Un niño lleva la silla de ruedas de otro niño

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El acoso y los jóvenes con discapacidades y necesidades de salud especiales

Los niños con discapacidades, tanto físicas como de desarrollo, intelectuales, emocionales o sensoriales, tienen mayor riesgo de ser acosados. Una cantidad indeterminada de factores (vulnerabilidad física, desafíos de habilidades sociales o entornos intolerantes) pueden aumentar el riesgo. Las investigaciones sugieren que algunos niños con discapacidades también pueden acosar a otros.

Los niños con necesidades especiales, como con epilepsia o alergias a ciertos alimentos, también tienen mayor riesgo de sufrir acoso. El acoso escolar puede incluir burlas a los niños por sus alergias o exposición a las cosas a las que son alérgicos. En estos casos, el acoso no solo es grave, es una cuestión de vida o muerte.

Cómo crear un entorno seguro para jóvenes con discapacidades

Al tratar el tema del acoso de jóvenes con discapacidades deben tomarse ciertas consideraciones especiales. Existen recursos para ayudar a los niños con discapacidades que son víctimas del acoso o que acosan a otros. Los jóvenes con discapacidades muchas veces cuentan con programas de educación individuales (IEP, siglas en inglés) o planes de la sección 504 que pueden resultar útiles para desarrollar un enfoque especial para la prevención y la respuesta ante el acoso. Estos planes pueden proporcionar servicios adicionales en caso de ser necesario. Por otra parte, las leyes de derechos civiles también protegen a los alumnos con discapacidades contra el acoso.

Cómo crear un entrono seguro para los jóvenes con necesidades de salud especiales

Los jóvenes con necesidades de salud especiales (como la diabetes que debe ser regulada con insulina, las alergias a los alimentos o la epilepsia) pueden requerir de instalaciones en la escuela. En estos casos, no requieren un programa de educación individual o plan de sección 504. Sin embargo, las escuelas pueden proteger a los estudiantes con necesidades de salud especiales contra el acoso y los peligros relacionados. Si un niño con necesidades de salud especiales tiene una reacción médica, los maestros deben tratar la situación médica primero antes de responder al acoso. Educar a los niños y a los maestros sobre las necesidades de salud especiales de los alumnos y los peligros asociados con ciertas acciones y exposiciones puede ayudar a mantener a los niños seguros.

Leyes federales de derechos civiles y jóvenes con discapacidades

Cuando se acosa a un niño por su discapacidad establecida y se crea un ambiente hostil en la escuela, una conducta de acoso puede cruzar la línea y convertirse en "hostigamiento a personas con discapacidades". Conforme a la sección 504 de la Ley de Rehabilitación de 1973 y el Título II de la Ley para Estadounidenses con Discapacidades de 1990, la escuela debe abordar el hostigamiento. Leer más acerca de las leyes federales de derechos civiles.

Prevención del acoso para niños con necesidades especiales de atención médica

Tener necesidades especiales de atención médica debido a una afección de salud mental, neurológica, física o de desarrollo puede añadirle desafíos a los niños y personas jóvenes que las enfrentan mientras aprenden a explorar las situaciones sociales en la escuela y en la vida. Si bien el acoso y el ciberacoso son una realidad desafortunada para muchas personas jóvenes, los niños con necesidades especiales de atención médica tienen mayor riesgo de sufrirlos por parte de sus pares.

Un motivo por el que los niños y adultos jóvenes con necesidades especiales de atención médica pueden tener mayor riesgo de acoso es la falta de apoyo de sus pares. Tener amigos que son respetados por otros puede prevenir y proteger contra el acoso. El noventa y cinco por ciento de los alumnos con discapacidades de 6 a 21 años asistieron a escuelas públicas en 2013. Sin embargo, los niños con necesidades especiales de atención médica pueden tener dificultades para desenvolverse en la escuela, problemas para comunicarse y explorar las interacciones sociales o bien pueden mostrar signos de vulnerabilidad y angustia emocional. Estos desafíos pueden hacer que los perciban como diferentes y aumentar su riesgo de agresión por parte de sus pares.

Las personas jóvenes con necesidades especiales pueden beneficiarse con los enfoques individualizados y para toda la clase que aborden los efectos específicos de su condición y los prevenga de convertirse en un objetivo o responsables del acoso. Los profesores, personal de la escuela y otros alumnos deben comprender los impedimentos específicos de la afección de un niño para que puedan desarrollar estrategias y formas de ayudarlos a participar y tener éxito en la clase y con sus pares.

Posibles diferencias percibidas

Los niños y jóvenes con necesidades especiales sufren un impacto a causa de sus afecciones de distintas maneras. Cada niño es único, como así también lo son las formas en que su afección les afecta. Algunos impedimentos, como las lesiones cerebrales o afecciones neurológicas, pueden impactar en la comprensión de las interacciones sociales. Además, es posible que los niños ni siquiera sepan que son víctimas de acoso. Estas son algunas discapacidades que pueden afectar a los niños:

  • Los niños y jóvenes con parálisis cerebral, espina bífida u otras afecciones neurológicas o físicas pueden tener problemas con la coordinación física o el habla.
  • Las lesiones cerebrales pueden impedir el habla, el movimiento, la comprensión o las capacidades cognitivas, o bien una combinación de las anteriores. Un niño o joven con una lesión cerebral puede tener problemas para mover el cuerpo o hablar de manera que los demás lo entiendan. Pueden tardar más tiempo en comprender lo que escuchan o en responder.
  • Los niños o personas jóvenes con trastorno del espectro autista, trastorno por déficit de atención por hiperactividad y síndrome de Tourette pueden tener dificultades con las interacciones sociales, sensibilidades, impulsos, el control propio de su comportamiento o la comunicación efectiva.
  • Un niño o persona joven que experimenta ansiedad o depresión o que padece una afección mental puede retraerse, ser tranquilo, temeroso, ansioso o vulnerable. Pueden exhibir una incomodidad social intensa o tener dificultad para hablar.
  • Los niños que sufren epilepsia o trastornos de la conducta pueden exhibir comportamientos erráticos o inusuales que los haga destacarse de los demás.

Apoyo a las necesidades especiales y prevención del acoso en las escuelas

Las estrategias para abordar las necesidades especiales de los alumnos en la escuela también pueden ayudar a prevenir el acoso y tener resultados positivos para todos los alumnos, en especial las tácticas que utilizan un enfoque grupal, fomentan las relaciones entre pares y ayudan a los alumnos a desarrollar empatía. Algunas estrategias incluyen:

  • Involucrar a los alumnos en el desarrollo de actividades de alto interés en las que todos desempeñen un papel en el diseño, ejecución o participación en la actividad.
  • Ofrecer información general e inicial a los pares sobre los tipos que requieren los niños con necesidades especiales y que haga que los adultos faciliten el apoyo a los pares.
  • Crear un sistema de compañerismo para los niños con necesidades especiales.
  • Involucrar a los alumnos en estrategias de adaptación en el aula para que participen en la ayuda y la comprensión de las necesidades de los demás.
  • Realizar actividades de aprendizaje grupales y rotar los grupos de alumnos.
  • Implementar actividades de aprendizaje socioemocionales.
  • Recompensar las conductas positivas, inclusivas y serviciales.

El apoyo de los pares marca la diferencia

Estos son algunos ejemplos de estrategias innovadoras utilizadas por las escuelas para promover el aprendizaje entre pares, fomentar las relaciones y prevenir el acoso:

  • Una escuela secundaria creó un programa de almuerzo semanal donde los alumnos con y sin necesidades especiales se sentaban y almorzaban juntos. Muchos alumnos avanzados lideraron el grupo e invitaron a sus amigos a unirse. Participaron todo tipo de alumnos. Los alumnos llegaron a conocer a través de períodos de preguntas y respuestas y conversaciones durante el almuerzo. Descubrieron aquello que tenían en común y formaron relaciones. Un grupo de ellos fue a la graduación juntos.
  • Los jóvenes de una escuela organizaron una noche de fútbol en sillas de ruedas. Los alumnos con necesidades especiales de atención médica que usaban sillas de ruedas les enseñaron a sus pares cómo utilizarlas y adaptarse a ellas para jugar. Los alumnos ayudaron a otra compañera que usaba una silla de rueda y estaba interesado en la fotografía a montar una cámara digital en su silla para que pudiera ser la fotógrafa del partido.
  • Otra escuela creó una norma que requería que los clubes fueran cambiando las responsabilidades de liderazgo en las reuniones de clubes para que todos los miembros tuvieran la oportunidad de dirigir al grupo. Esto permitió que los alumnos con necesidades especiales de atención médica desempeñaran roles de liderazgo.

El apoyo de los pares es un factor de protección importante contra el acoso. Al trabajar en conjunto, los profesores, padres y alumnos pueden desarrollar educación entre pares, creación de grupos y actividades de liderazgo que fomentan la amistad, desarrollen empatía y prevengan el acoso para que las escuelas sean un lugar más seguro e inclusivo para todos los alumnos, entre ellos los niños con necesidades especiales de atención médica.

Recursos adicionales

Última revisión del contenido el 23 de julio de 2018