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Proteger a nuestra juventud musulmana del acoso: el rol del educador

9 de feb. de 2016|Por: Jinnie Spiegler, Directora de Planes de Estudio, Liga Antidifamación, y Sarah Sisaye, Departamento de Educación de EE. UU. y exmiembro de la junta editorial de  StopBullying.gov
Publicado en: Grupos específicos

La comunidad musulmana no ha sido víctima del nivel de prejuicio y acoso antimusulmán, que se observó en los últimos meses, desde los días y meses inmediatamente posteriores al 11 de septiembre. A la luz de los ataques terroristas en París y otras regiones, combinados con la emergencia del Estado Islámico en Irak y Siria (ISIS), la falta de información pública acerca del Islam y la tendencia a asociarlo con el terrorismo, se produjo un aumento en las expresiones e incidentes en contra de la comunidad musulmana y las personas que se perciben como musulmanas, como los integrantes de la comunidad Sikh. También ha habido una ola incrementada de sentimiento antimusulmán en nuestro discurso público, retórica política e interacciones diarias. Las escuelas no han sido inmunes a esta situación. A la juventud se le ha sido denominado como "terroristas" o "ISIS". Han ocurrido ataques físicos, amenazas verbales y aislamiento social. Estos son solo algunas de las tantas maneras en que el sentimiento antimusulmán ha afectado a los niños en edad escolar son musulmanes o que se los percibe como miembros de esta comunidad.

Como consecuencia del acoso y el hostigamiento, los estudiantes pueden sentirse amenazados, asustados y desconectados de la comunidad escolar. Su rendimiento académico puede verse afectado. En todo el país, todos los padres deben hablar con sus hijos y enseñarles cómo pueden prevenir el acoso. Los padres deberían poner todo de sí para ayudar a sus hijos a valorar a sus compañeros y hacer amigos de diferentes culturas.

Los educadores también desempeñan un rol muy importante. Las aulas y las escuelas no solo deberían proporcionar entornos de aprendizaje libres de discriminación y hostigamiento en base a rasgos protegidos, incluida la religión, sino también medios para que los estudiantes creen puentes con otros estudiantes de diferentes orígenes, eliminen los estereotipos, reconozcan y ratifiquen los aspectos importantes de su identidad y sepan cómo aliarse a la hora de enfrentarse con situaciones de acoso y prejuicio.

Estas son algunas estrategias importantes para prevenir el acoso y los prejuicios que los maestros pueden usar para abordar el sentimiento antimusulmán:

  • Crear un entorno de aprendizaje sin prejuicios. Eso significa incorporar las experiencias, perspectiva y palabras del pueblo musulmán en los programas educativos, a través de estudios sociales y educación sobre asuntos actuales, literatura infantil, para que los niños puedan aprender acerca de las diferentes culturas. Cuando se enseña acerca de las religiones que hay en el mundo, asegúrese de incluir el Islam. Cuando ciertos estudiantes son el objetivo de insultos y agravios, intervenga rápida y directamente. Además, muéstrese como una persona agradable para que, cuando surjan situaciones de prejuicio o acoso dentro o fuera del aula, los estudiantes se sientan cómodos y hablen con usted al respecto. También es importante recordar que algunos estudiantes musulmanes pueden sentirse aliviados y cómodos al abordar estos temas en las clases mientras que otros quizás se ponen nerviosos, temerosos o se enojan si se habla sobre un tema con el que tanto se identifican.
  • Enseñe a los estudiantes sobre estereotipos, prejuicios y discriminación. Esto debería suceder de manera proactiva antes de que ocurra algún incidente, ya sea antimusulmán o de otra índole, para que los jóvenes entiendan el lenguaje de los prejuicios y la diferencia entre diferentes conceptos. Recurra a asuntos actuales, muchos de los cuales están repletos de ejemplos de sesgos e injusticia, para ayudar a los estudiantes a comprender los incidentes del mundo real y conversar acerca de lo que podrían hacer para marcar una diferencia. Propicie en los estudiantes la capacidad de identificar y llamar la atención sobre el lenguaje prejuicioso, especialmente en sus bromas e insultos de tinte racista. Analizar críticamente los prejuicios y estereotipos ayudará a los estudiantes a reflejarse en sus orígenes y por último los ayudará a tener empatía entre los jóvenes.
  • Fomente entre sus estudiantes que adopten el rol de aliados frente a situaciones de prejuicio y acoso. A menudo los adultos no están cerca cuando se dan estos incidentes; proporcione a los estudiantes las habilidades para responder. Ayude a los estudiantes a ampliar sus conocimientos sobre qué es tener una actitud aliada y aliéntelos a que dejen de ser observadores y se conviertan en aliados. En contraposición a la creencia popular de que "ser defensor" es la única manera de ser un aliado, hay otros modos menos amenazantes y aún efectivos de ser un aliado que incluyen: no participar, apoyar al estudiante que sufre acoso, tomarse el tiempo de conocer a las personas en lugar de juzgarlas y más. Además, comparta ejemplos de inspiración, como la iniciativa Walk a Mile in Her Hijab (ponte en los zapatos de una niña que usa Hijab), cuyo objetivo es concientizar acerca de las tradiciones culturales de la comunidad musulmana y combatir los prejuicios en su contra.

Los educadores desempeñan un papel fundamental en lo que respecta a fomentar comunidades de aprendizaje seguras y acogedoras para sus estudiantes y, debido al inquietante aumento en el prejuicio antimusulmán, los esfuerzos que hacen los maestros para apoyar a todos sus estudiantes y generar comprensión y respeto entre ellos adquieren más importancia que nunca antes.

Para obtener más información y pautas federales sobre las obligaciones de escuelas para responder al hostigamiento, consulte lo siguiente:

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