Cómo tratar el tema del acoso

Conversación entre padre e hijaLos padres, el personal educativo y otros adultos que se preocupan sobre el problema tienen un rol que desempeñar en la prevención del acoso. Ellos pueden: 

Ayudar a los niños a comprender qué es el acoso

Los niños que saben qué es el acoso pueden identificarlo con más claridad. Pueden hablar del acoso escolar si les sucede a ellos o a otros. Los niños necesitan conocer maneras de enfrentar de forma segura el acoso y cómo recibir ayuda.

  • Anime a los niños a hablar con un adulto de confianza si son acosados o ven a otros que son acosados. El adulto puede brindar consuelo, apoyo y consejos aunque no pueda resolver el problema directamente. Aliente al niño a informar situaciones de acoso en caso de que sucedan.
  • Hable sobre cómo enfrentar a los niños que lo maltratan. Bríndele consejos, como utilizar el humor y decir "¡basta!" de forma directa y con confianza. Hable sobre qué hacer si eso no funciona, como alejarse.
  • Hable sobre estrategias para protegerse, como permanecer cerca de adultos u otro grupo de niños.
  • Aliéntelos a ayudar a los niños que son acosados al mostrar amabilidad y voluntad de colaboración.
  • Mire los breves episodios web y analícelos con los niños.

Mantener abiertas las líneas de comunicación

Las investigaciones revelan que los niños acuden a sus padres y cuidadores para obtener consejos y ayuda antes de tomar decisiones difíciles. En ocasiones, pasar 15 minutos al día hablando puede demostrarle a los niños que pueden hablar con sus padres si tienen algún problema. Inicie conversaciones sobre los sentimientos y la vida cotidiana con preguntas como estas:

  • ¿Qué pasó de bueno hoy? ¿Sucedió algo malo?
  • ¿Cómo es la hora del almuerzo en tu escuela? ¿Con quién se sienta? ¿De qué hablas?
  • ¿Cómo es viajar en el autobús escolar?
  • ¿En qué se destaca? ¿Qué es lo que más le gusta de si mismo?

Hablar sobre el acoso de forma directa es un paso importante para comprender cómo esta problemática podría estar afectando a los niños. No hay respuestas correctas o incorrectas para estas preguntas, pero es importante que animes a los niños a responderlas con sinceridad. Recuérdele a los niños que no están solos a la hora de enfrentar cualquier problema que pudiera surgir. Inicie conversaciones sobre el acoso con preguntas como estas:

  • ¿Qué es el "acoso" para usted?
  • Describe cómo son los niños que acosan. ¿Por qué crees que las personas acosan?
  • ¿Quiénes son los adultos en los que más confía para hablar sobre temas como el acoso?
  • ¿Alguna vez tuvo miedo de ir a la escuela porque temía padecer alguna situación de acoso? ¿De qué maneras intentaste cambiar la situación?
  • ¿Qué piensa que pueden hacer los padres para ayudar a detener el acoso?
  • ¿Tú o tus amigos han dejado a otros niños de lado a propósito? ¿Crees que eso fue acoso? ¿Por qué sí o por qué no?
  • ¿Qué suele hacer cuando presencia una situación de acoso?
  • ¿Ves niños en la escuela que son acosados por otros? ¿Cómo lo hace sentir?
  • ¿Alguna vez trató de ayudar a alguien que sufriera situaciones de acoso? ¿Qué ocurrió? ¿Qué haría si volviera a suceder lo mismo?

Obtenga más ideas para hablar con los niños sobre la vida y sobre el acoso. Si surgen preocupaciones, asegúrese de responder.

Existen maneras simples de que los padres y cuidadores se mantengan al día con la vida de sus niños. 

  • Lea los boletines informativos de la clase y los folletos de la escuela. Hable sobre ellos en casa.
  • Visite el sitio web de la escuela.
  • Asista a los eventos escolares.
  • Conozca al conductor del autobús.
  • Conozca a los maestros y consejeros la noche de "Regreso a la escuela" o comuníquese con ellos por email.
  • Intercambie teléfonos con los padres de los otros niños.

Los maestros y personal de la escuela también juegan un rol importante. 

Instar a los niños a hacer lo que aman

Ayude a los niños a participar en actividades, intereses y pasatiempos que les agraden. Los niños pueden realizar trabajos voluntarios, practicar deportes, cantar en un coro o unirse a un grupo juvenil o club escolar. Estas actividades permiten que los niños se diviertan y conozcan a otras personas con los mismos intereses. Pueden desarrollar la confianza y generar amistades que ayuden a proteger a los niños del acoso.

Dar el ejemplo de cómo tratar a otros con amabilidad y respeto

Los niños aprenden del ejemplo de los adultos. Al tratar a otros con amabilidad y respeto, los adultos demuestran a los niños que no hay lugar para el acoso. Aun cuando parece que no prestan atención, los niños escuchan cómo los adultos manejan el estrés y los conflictos, y cómo tratan a sus amigos, colegas y familiares.