Consideraciones para grupos específicos

Un grupo de amigos pasa el ratoLas escuelas y las comunidades que respetan la diversidad pueden ayudar a proteger a los niños contra el acoso escolar. No obstante, cuando los niños que se perciben como diferentes no se encuentran en entornos comprensivos, pueden correr mayor riesgo de ser acosados. Cuando se trabaja con niños de diferentes grupos como jóvenes lesbianas, homosexuales, bisexuales o transexuales (LGBT, por sus siglas en inglés), jóvenes con discapacidades o necesidades de atención médica especiales, existen medidas específicas que pueden tomarse para evitar y tratar el acoso.

Jóvenes LGBT 

La juventud de lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales (LGBT, por sus siglas en inglés) y las personas percibidas como LGBT tienen mayor riesgo de ser acosados. Existen consideraciones especiales que tanto los familiares como las personas que trabajan con jóvenes de la comunidad LGBT deben tener a la hora de desarrollar estrategias para evitar y abordar el acoso.

Jóvenes con discapacidades u otras necesidades de salud especiales

Los niños con discapacidades u otras necesidades de salud especiales pueden tener mayor riesgo de ser acosados. Existen formas específicas en las que puede ayudar a estos grupos.

Raza, etnia y origen nacional 

No está claro con qué frecuencia los niños son acosados a causa de su raza, etnia u origen nacional. Tampoco está claro con qué frecuencia los niños de un mismo grupo se acosan. Se siguen realizando investigaciones al respecto. Sin embargo, sí sabemos que los jóvenes negros e hispanos que sufren acoso tienen más probabilidades de tener problemas académicos que sus pares blancos.

Aunque todavía no se han desarrollado ni identificado estrategias especializadas de intervención, algunos socios federales han diseñado materiales de campaña orientados a grupos étnicos y raciales minoritarios específicos. Por ejemplo, el Servicio de Salud para Indígenas, dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos, ha desarrollado una serie de materiales para nativos-estadounidenses o nativos de Alaska llamado "Stand Up, Stand Strong".

Cuando el acoso originado por la raza o la etnia es grave, generalizado o persistente se considera hostigamiento, lo cual está contemplado bajo las leyes federales de derechos civiles.

Religión y fe 

Se han realizado pocas investigaciones relacionadas con el acoso escolar basado en diferencias religiosas. El acoso escolar en estas situaciones tienen menos que ver con las creencias de una persona y más con la desinformación o las percepciones negativas sobre cómo las personas expresan esa creencia.

Por ejemplo, las niñas musulmanas que usan "hijabs" (velos islámico), los niños sijes que usan patka o dastaar (turbantes) y los niños judíos que usan yarmulkes informan ser blanco de agresiones debido a estos símbolos visibles de sus religiones. A veces, se les quitan por la fuerza estos elementos y se los usa como herramientas para acosar a jóvenes musulmanes, sijes y judíos. Existen numerosos informes que indican un aumento del acoso escolar contra musulmanes y sijes en la última década, que puede tener origen en una asociación de su herencia religiosa con el terrorismo.

Cuando el acoso originado por la religión es grave, generalizado y persistente, la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia puede intervenir conforme al Título IV de la Ley de Derechos Civiles.

A menudo, el acoso escolar discriminatorio no se basa en la religión misma sino en características étnicas compartidas. Cuando el acoso se origina por características étnicas, la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación puede intervenir amparada por el Título VI de la Ley de Derechos Civiles.