Información sobre el acoso

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Información sobre el acoso

Esta sección recopila información fundamental sobre el acoso, que incluye:

Definición

En 2014, los Centros para el Control de Enfermedades y el Departamento de Educación lanzaron la primera definición federal y uniforme de acoso para su investigación y vigilancia.1 Los elementos clave de la definición incluyen: comportamiento agresivo no deseado; desequilibrio de poder observado y percibido; y repetición de comportamientos o alta probabilidad de repetición. Existen muchos tipos y formas de acoso diferentes.

La definición actual reconoce dos formas y cuatro tipos con los que los jóvenes pueden ser víctimas o acoso, o pueden acosar a otros. Las dos formas de acoso son directo (p. ej., el acoso que ocurre en la presencia del joven destinatario) e indirecto (p. ej., el acoso no está comunicado directamente a un joven destinatario, como al divulgar rumores). Además de estas dos formas, los cuatro tipos de acoso incluyen categorías amplias, desde acoso físico, verbal, relacional (p. ej., intenciones de dañar la reputación o las relaciones del joven destinatario) hasta daño a la propiedad.

El acoso puede ocurrir en cualquier lugar, contexto, o ubicación. A veces, ese lugar es en Internet o a través de un teléfono celular. El acoso que ocurre utilizando tecnología (que incluye, entre otros, teléfonos, email, salas de chat, mensajería instantánea y publicaciones en línea) se considera acoso electrónico y se observa como un contexto o ubicación.

El acoso electrónico, o ciberacoso, involucra principalmente agresión verbal (p. ej., comunicaciones electrónicas amenazadoras u hostigantes) y agresión relacional (p. ej., divulgar rumores electrónicamente) El acoso electrónico o ciberacoso también puede incluir daño a la propiedad resultante de los ataques electrónicos que llevan a la modificación, divulgación, daño o destrucción de la información electrónica que el joven ha guardado de forma privada.

Algunas acciones de acoso pueden caer en categorías criminales, como el hostigamiento, los ritos de paso peligrosos y la agresión.

Los periodistas y otros creadores de contenido pueden utilizar esta definición para determinar si un incidente que están cubriendo es, en realidad, un acoso. Los medios suelen utilizar erróneamente la palabra "acoso" para describir eventos como peleas físicas que ocurren una sola vez, discusiones en línea o incidentes entre adultos. Consulte más en temas relacionados.

Estado de la ciencia

La prevención del acoso es un campo de investigación en desarrollo que ha hecho grandes avances para responder preguntas importantes. Ahora sabemos mucho más sobre la complejidad del acoso, y cómo afecta a los jóvenes en el momento en que lo experimentan e incluso cuando son adultos.

Sin embargo, aún hay muchas preguntas. Los periodistas y otros creadores de contenido pueden servir al público al representar al estado de la ciencia de la forma más transparente posible.

Lo que sabemos

La investigación concluyente ha demostrado:

  • Prevalencia:2

    • Entre 1 de cada 4 y 1 de cada 3 estudiantes estadounidenses manifiestan haber sido víctimas de acoso en la escuela. Muchos menos han sido acosados electrónicamente. Consulte más estadísticas de prevalencia.
    • La gran mayoría de los casos de acoso ocurren en la escuela secundaria. Los tipos más comunes son acoso verbal y social.
    • Existe cada vez mayor consciencia del problema del acoso, lo que lleva a creer que el acoso está aumentando. Sin embargo, los estudios sugieren que los índices de acoso están disminuyendo. Aun así, sigue existiendo un problema grave en las escuelas.
  • Factores de riesgo:3

    • Los jóvenes que se perciben como diferentes del resto suelen estar en riesgo de ser víctimas de acoso. Conozca más sobre quién está en riesgo.
  • Efectos:

    • El acoso afecta a todos los jóvenes, incluyendo a quienes son víctimas de acoso, quienes acosan a otros, y quienes son testigos de ello. Algunos efectos pueden durar hasta la edad adulta. Conozca más sobre los efectos del acoso.
  • Fenómeno grupal:4

    • El acoso no suele ser una interacción simple entre un estudiante que acosa y otro que es acosado. En su lugar, suele involucrar a grupos de estudiantes que se apoyan entre ellos para acosar a otros.
  • Roles cambiantes:5

    • No existe un perfil único de un adolescente involucrado en el acoso. Los adolescentes que acosan pueden estar bien conectados socialmente o marginados, y también pueden ser acosados por otros. De forma similar, quienes son víctimas de acoso a veces acosan a otros. En consecuencia, los jóvenes que acosan a otros y son víctimas de acoso tienen mayor riesgo de tener problemas de comportamiento, de salud mental, y académicos.
  • Desconexión entre adultos y jóvenes:3

    • Suele haber una desconexión entre la experiencia de acoso de los jóvenes y lo que los adultos perciben. Además, los adultos no suelen saber cómo responder cuando reconocen el acoso.
  • Estrategias de prevención alentadoras:6-11

    • Las soluciones para el acoso no son sencillas. Los enfoques de prevención del acoso que parecen más prometedores confrontan el problema desde muchos ángulos. Involucran a toda la comunidad escolar, es decir, estudiantes, familias, administradores, profesores y demás personal, como conductores de autobús, enfermeros, personal de la cafetería y directivos, para crear una cultura de respeto. La tolerancia cero y la expulsión no son enfoques efectivos.
    • Los espectadores que intervienen a favor de los jóvenes acosados marcan una gran diferencia.
    • Los estudios también demostraron que los adultos, entre ellos los padres, pueden ayudar a prevenir el acoso al mantener las líneas de comunicación abiertas, hablar con sus hijos sobre el acoso, alentarlos a hacer lo que aman, demostrar amabilidad y respeto, y alentarlos a buscar ayuda cuando se vean involucrados en el acoso o sepan que otros necesitan ayuda. Conozca los programas basados en evidencias

Lo que todavía no sabemos

Algunas de las muchas preguntas que siguen haciéndose los investigadores:

  • La mejor manera de prevenir el acoso:12-14

    • Se han probado muchos programas de prevención en las escuelas, y arrojaron resultados modestos. Otros fallaron en marcar la diferencia. Los investigadores siguen trabajando en soluciones para este problema complejo.
  • Cómo la cobertura de los medios afecta al acoso:

    • Se necesita más información para comprender mejor de qué manera la cobertura de los medios, el contenido de las redes sociales, los argumentos de los medios de entretenimiento y demás contenidos acerca del acoso afecta al público. Estos tipos de estudios pueden ofrecer el apoyo preciso y necesario para guiar a los periodistas y otros creadores de contenido mientras exploran los objetivos para interesar a las audiencias, realizar su trabajo e informar al público acerca del acoso de manera responsable.

Estadísticas

Estas son algunas estadísticas de estudios que los periodistas y otros creadores de contenido bien podrían incluir en sus trabajos. Si encuentra información que luce diferente, analícela críticamente o hable con un experto.

Para conocer las estadísticas relacionadas con el suicidio en jóvenes, consulte la página web de los CDC acerca del suicidio juvenil.

Estadísticas nacionales

  • Víctimas de acoso

    • El 28 % de los estudiantes estadounidenses fueron víctimas de acoso entre el 6° y el 12° grado.2
    • El 20 % de los estudiantes estadounidenses fueron víctimas de acoso entre el 9° y el 12° grado.15
  • Acosadores

    • En las encuestas, aproximadamente el 30 % de los jóvenes admitió acosar a otros.3
  • Espectadores de acoso 

    • El 70.6 % de los jóvenes manifiesta haber sido espectadores del acoso en sus escuelas.3
    • El 70.4 % del personal de la escuela fueron espectadores de acoso. El 62 % fue testigo de acoso dos o más veces en el último mes y el 41 % ve situaciones de acoso una vez a la semana o más.3
    • Cuando los espectadores intervienen, el acoso se detiene en 10 segundos el 57 % de las veces.16
  • Víctimas de ciberacoso

    • El 9 % de los estudiantes experimentó ciberacoso entre el 6° y el 12° grado.2
      • El 15 % de los estudiantes de secundaria (9° a 12° grado) fueron víctimas de ciberacoso el año pasado.16
      • Sin embargo, 55.2 % de los estudiantes de la comunidad LGBTQ experimentaron ciberacoso.17
  • Frecuencia del acoso

    • En un estudio exhaustivo, cerca del 49 % de los niños de 4° a 12° grado manifestó ser acosado por otros estudiantes en la escuela al menos una vez durante el mes pasado, mientras que el 30.8 % manifestó acosar a otros durante ese tiempo.
    • Al definir participación "frecuente" en el acoso a aquella que ocurre dos o más veces en el último mes, el 40.6 % de los estudiantes manifestó algún tipo de participación frecuente en el acoso, con el 23.2 % de los jóvenes siendo acosados frecuentemente, el 8.0 % de los jóvenes acosando frecuentemente a otros, y el 9.4 % desempeñando ambos roles con frecuencia.3
  • Tipos de acoso

    • Los tipos más comunes son el acoso verbal y social. El acoso físico ocurre con menos frecuencia. El ciberacoso es el menos frecuente.
    • Según un estudio a gran escala, los siguientes porcentajes de estudiantes de secundaria han experimentado estos tipos de acoso: apodos (44.2 %); burlas (43.3 %); divulgación de rumores o mentiras (36.3 %); empujones (32.4 %); golpes, bofetadas o patadas (29.2 %); exclusiones (28.5 %); amenazas (27.4 %); robo de pertenencias (27.3 %); comentarios o gestos sexuales (23.7 %); acoso por email o blogs (9.9 %).3
  • Lugares donde ocurre el acoso

    • La mayoría de los casos de acoso se llevan a cabo en la escuela, fuera del área de la escuela, o en el autobús escolar. El acoso también ocurre donde los niños se reúnen en la comunidad. Y, por supuesto, el ciberacoso ocurre en los teléfono celulares y en Internet.
    • Según un estudio a gran escala, los siguientes porcentajes de estudiantes de secundaria han experimentado acoso en los siguientes lugares de la escuela: salón de clases (29.3 %); pasillos o casilleros (29.0 %); cafetería (23.4 %); gimnasio o clases de educación física (19.5 %); baño (12.2 %); patio o recreo (6.2 %).3
  • Frecuencia de aviso a los adultos

    • Aproximadamente solo del 20 al 30 % de los estudiantes acosados le avisan a los adultos sobre el acoso.13

Estadísticas internacionales

En general, Estados Unidos tiene un índice promedio de acosos cuando se lo compara con otros países, según una encuesta de la Organización Mundial de la Salud. Conozca los índices de acoso en 35 países - PDF.

Estadísticas locales y estatales

Siga estos enlaces para conocer los índices locales y estatales de los siguientes temas:

Víctimas de acoso en la propiedad escolar, 9° a 12° grado

Víctimas de ciberacoso, 9° a 12° grado

Acoso y suicidio

La relación entre el acoso y el suicidio es compleja. Muchos medios simplifican demasiado esta relación, insinuando o directamente manifestando que el acoso puede generar suicidio. Los hechos cuentan una historia diferente. En particular, no es preciso y es posiblemente peligroso presentar el acoso como la "causa" o "razón" de un suicidio, o bien sugerir que el suicidio es una respuesta natural al acoso. Recomendamos que los medios no utilicen la palabra "bulicidio".

  • Las investigaciones indican que el acoso persistente puede generar o empeorar sentimientos de aislamiento, rechazo, exclusión o desesperación, como así también depresión y ansiedad, lo que puede contribuir a un comportamiento suicida.
  • La gran mayoría de los jóvenes acosados no se vuelven suicidas.
  • La mayoría de los jóvenes que cometen suicidio tienen múltiples factores de riesgo.
  • Algunos jóvenes, como los jóvenes LGBTQ, tienen mayor riesgo de cometer intentos de suicidio, incluso cuando el acoso no es un factor.
  • Una reciente publicación de los CDC - PDF ofrece más información sobre la relación entre el acoso y el suicidio.

Lea más sobre el posible daño de relacionar el acoso con el suicidio en Lo que debe evitar.

Grupos destinatarios

El acoso puede afectar a cualquier joven, pero existen ciertas características y circunstancias que ponen a ciertos jóvenes en mayor riesgo. Lea más sobre los factores de riesgo.

Nota especial sobre los jóvenes LGBTQ:18 las investigaciones demuestran que los jóvenes LGBTQ tienen mayor riesgo de ser víctimas de acoso, y este es un ángulo importante de la historia. Sin embargo, los medios deberían hacer un balance en la cobertura con información sobre las muchas facetas del acoso y el amplio rango de jóvenes involucrados.

Aunque las noticias recientes tienden a concentrarse en hacer conexiones entre el acoso anti-LGTBQ y el suicidio, los medios deberían ser más cuidados de no simplificar demasiado la correlación entre ellos. Ser víctima de acoso no explica el riesgo adicional de suicidio.

Conozca más sobre el acoso y los jóvenes LGTBQ.

Leyes

No existen leyes federales antiacoso. Si bien 49 estados cuentan con una legislación antiacoso, el acoso no es ilegal.

En particular, cuando un joven se suicida, se cubre la historia engañosamente como un crimen. En su lugar, debería cubrirse como un asunto de salud pública.

Cuando el acoso también es hostigamiento, no viola ninguna ley federal.

Conozca más sobre las leyes relacionadas con el acoso.

 


1 Gladden, R. M., Vivolo-Kantor, A. M., Hamburger, M. E. y Lumpkin, C. D. (2014). Vigilancia del acoso entre los jóvenes: definiciones uniformes para la salud pública y elementos de información recomendados, versión 1.0 (versión en inglés) Atlanta, GA: Centro Nacional para la Prevención y Control de Lesiones, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y el Departamento de Educación de los EE. UU.

2 Centro Nacional de Estadísticas de Educación y Estadísticas del Centro de Justicia, Suplemento de delitos escolares - PDF (versión en inglés), 2011.

3 Bradshaw, C.P., Sawyer, A.L. y O'Brennan, L.M. (2007). Acoso y victimización de los compañeros en la escuela: diferencias perceptivas entre los alumnos y el personal de la escuela (versión en inglés). School Psychology Review, 36(3), 361-382.

4 Espelage, D. L., Holt, M. K. y Henkel, R. R. (2003). Análisis de los efectos contextuales de la agresión grupal durante la adolescencia temprana (versión en inglés).  Child Development, 74, 205-220.

5 Bradshaw, C.P., O'Brennan, L. y Sawyer, A.L. (2008). Variación evaluadora de las actitudes hacia las represalias agresivas y las percepciones de seguridad entre acosadores y víctimas (versión en inglés). Professional School Counseling, 12(1), 10-21.

6 Grupo operativo de tolerancia cero de la American Psychological Association. (2008). ¿Las políticas de tolerancia cero son efectivas en las escuelas? Un análisis de pruebas y recomendaciones (versión en inglés). American Psychologist, 63(9), 852-862.

7 Espelage, D.L., Green, H.D. y Polanin, J. (2012). Predisposición a intervenir en episodios de acoso entre estudiantes de secundaria: influencias grupales e individuales (versión en inglés). Journal of Early Adolescence, 32(6), 776-801.

8 Farrington, D. P. y Ttofi, M. M. (2009). Programas escolares para reducir el acoso y la victimización (versión en inglés). Campbell Systematic Reviews, 6.

9 Boccanfuso C. y Kuhfeld M. (2011). Respuestas múltiples, resultados alentadores: alternativas no punitivas basadas en pruebas a la tolerancia cero (versión en inglés). Child Trends. http://www.childtrends.org/Files//Child_Trends-2011_03_01_RB_AltToZeroTolerance.pdf. Publicado en 2011. Último acceso en septiembre de 2012.

10 Waasdorp, T. E., Bradshaw, C. P. y Duong, J. (2011). El vínculo entre las percepciones de la escuela por parte de los padres y sus respuestas ante el acoso escolar: variación por las características del niño y las formas de victimización (versión en inglés). Journal of Educational Psychology, 103(2), 324-335.

11 Waasdorp, T. E., Bradshaw, C. P., y Leaf, P. J. (2012). El impacto de los apoyos e intervenciones de comportamiento positivo en las escuelas (SWPBIS) en el acoso y el rechazo a los otros: un ensayo de efectividad controlado y aleatorio (versión en inglés). Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, 116(2), 149-156.

12 Polanin, J., Espelage, D.L. y Pigott, T.D. (2012). Un metanálisis de los efectos de los programas escolares de prevención del acoso sobre la conducta de intervención de los espectadores y la actitud de empatía (versión en inglés). School Psychology Review, 41 (1).

13 Ttofi, M.M., Farrington, D.P. (2011). Efectividad de los programas escolares para disminuir el acoso: una revisión sistemática y metaanalítica (versión en inglés). Journal of Experimental Criminology,7(1), 27-56.

14 Waasdorp, T. E., Bradshaw, C. P., y Leaf, P. J. (2012). El impacto de los apoyos e intervenciones de comportamiento positivo en las escuelas (SWPBIS) en el acoso y el rechazo a los otros: un ensayo de efectividad controlado y aleatorio (versión en inglés). Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, 116(2), 149-156.

15 Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Sistema de Supervisión de Conductas Juveniles Peligrosas - PDF (versión en inglés), 2013

16 Hawkins, D. L., Pepler, D. y Craig, W. M. (2001). Intervenciones de pares ante el acoso en el patio (versión en inglés). Social Development, 10, 512-527.

17 Kosciw, J. G., Greytak, E. A., Bartkiewicz, M. J., Boesen, M. J. y Palmer, N. A. (2012). Encuesta del ambiente escolar nacional 2011: las experiencias de jóvenes lesbianas, homosexuales, bisexuales y transgénero en las escuelas de nuestra nación (versión en inglés). New York: GLSEN.

18 Robinson, J.P. y Espelage, D.L. (2012). El acoso explica solo parte de las disparidades de riesgo para jóvenes LGBTQ y heterosexuales: implicaciones para la política y la práctica (versión en inglés). Educational Researcher, 41, 309-319.

Última modificación del contenido el 28 de septiembre de 2017