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El acoso trae consecuencias negativas para todos los involucrados

17 de dic. de 2018|Por: Caroline B.R. Evans, Ph.D., Centro de Carolina del Norte para la prevención de la violencia entre jóvenes (NC YVPC); Khiya J. Marshall, Dr.P.H., Centro Nacional para la Prevención y Control de Lesiones, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (NCIPC, CDC); Melissa C. Mercado-Crespo, PhD, MSc, MA,, Centro Nacional para la Prevención y Control de Lesiones, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y miembro del consejo de educación de StopBullying.gov y Paul R. Smokowski, Ph.D., NC YVPC y la Escuela de bienestar social, Universidad de Kansas
Publicado en: Prevención Respuesta
Etiquetas: Investigación

El acoso es un comportamiento agresivo no deseado, caracterizado por la repetición (es decir, es repetitivo o existe una alta probabilidad de que se repita) y un desequilibrio de poder observado o percibido (es decir, los jóvenes que acosan a otros tienen más poder físico y/o social que sus víctimas). El comportamiento es intencional y puede generar daño o angustia.1 El acoso puede ser físico (p. ej., golpear), verbal (p. ej., poner apodos despectivos por vía oral o escrita), relacional (p. ej., divulgar rumores) o mediante el daño de la propiedad. Cada año, aproximadamente el 21 por ciento de los alumnos de escuelas primarias y secundarias de los EE. UU. son víctimas de acoso.2

Las investigaciones pasadas sugieren una relación causa-efecto entre la victimización del acoso y los resultados de la salud conductual.3 En otras palabras, ser víctima de acoso por un largo período de tiempo y experimentar distintos tipos de acoso - está relacionado con resultados cada vez peores en la salud conductual entre los jóvenes acosados. Esto posiblemente se aplique también a la perpetración del acoso (cuanto más tiempo un joven acose a otro, mayores son las probabilidades de que tenga un estilo de vida violento y agresivo).4-5 Sin embargo, una investigación limitada ha examinado el creciente impacto de ser un espectador del acoso sobre la salud y el bienestar de los jóvenes.

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Recientemente, realizamos un estudio6 para conocer más sobre la relación entre las experiencias continuadas de acoso entre los 2 y 5 años y los distintos tipos de resultados en más de 6,000 jóvenes de escuelas primarias y secundarias rurales de Carolina del Norte. A diferencia de la investigación anterior, este estudio integró los distintos roles del acoso (es decir, víctimas, perpetuadores, testigos) con los dominios conductuales, académicos y de salud mental del desempeño de los adolescentes. Descubrimos que la participación continuada en situaciones de acoso a lo largo del tiempo (ya sea como el acosador, la víctima o el testigo) provocó múltiples resultados negativos para los jóvenes. Específicamente...

  • Los jóvenes que sufren acoso: La victimización continuada al acoso estaba asociada con mayores niveles de agresión y síntomas de internalización (p. ej., depresión, ansiedad) y menores niveles de autoestima y optimismo sobre el futuro.
  • Los jóvenes que acosan a otros: La perpetración continuada del acoso estaba asociada con mayores niveles de agresión y menores niveles de optimismo sobre el futuro.
  • Los espectadores que ayudan a los jóvenes que acosan: El comportamiento negativo continuado como espectador (p. ej., reír ante el comportamiento del perpetrador, participar del acoso) estaba asociado con mayores síntomas de agresión e internalización, disminución de logros académicos y menor optimismo sobre el futuro.
  • Los espectadores que ayudan a los jóvenes acosados: El comportamiento prosocial continuado como espectador (p. ej., enfrentarse directamente al perpetrador, pedir ayuda de un maestro) estaba relacionado con mayores niveles de depresión y ansiedad, como así también mejores logros académicos, autoestima y optimismo sobre el futuro. Esto podría significar que, si bien estos espectadores se sentían bien al ayudar, también les preocupaba ser las próximas víctimas del acoso.

Ser perpetrador, víctima o un espectador negativo del acoso es muy problemático para el bienestar de los alumnos. Para reducir las consecuencias negativas para todos los alumnos involucrados, es importante aumentar las iniciativas para la prevención y la disminución del acoso antes de que los efectos negativos se acumulen con el tiempo. En el Paquete técnico de prevención de la violencia entre jóvenes7 de los CDC, se pueden encontrar ejemplos de estrategias y enfoques de prevención basados en las mejores evidencias disponibles. Además, es importante enseñarles a los jóvenes a ser "defensores", es decir, a luchar como espectadores prosociales para ayudar a las víctimas de acoso mientras obtienen beneficios para su salud y bienestar.

 

  1. Gladden, R.M., Vivolo-Kantor, A.M., Hamburger, M.E. & Lumpkin, C.D. Vigilancia del acoso entre los jóvenes: definiciones uniformes para la salud pública y elementos de información recomendados, versión 1.0 (versión en inglés). Atlanta, GA: Centro Nacional para la Prevención y Control de Lesiones, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y el Departamento de Educación de los EE. UU.; 2014.
  2. Departamento de Justicia de EE. UU., Estadísticas del Centro de Justicia, Suplemento de delitos escolares (SCS, siglas en inglés - versión 1) para la Encuesta nacional de víctimas del delito, 2015.
  3. Evans, C. B. R., Smokowski, P. R. y Cotter, K. L. (2014). Victimización continuada al acoso: una investigación de la relación causa-efecto entre la victimización y los resultados asociados de la salud mental, el apoyo social y las experiencias escolares de los adolescentes que asisten a escuelas rurales. Children and Youth Services Review, 44: 256-264.
  4. Loeber, R. y Burke, J. D. (2011). Vías de desarrollo en la externalización y la internalización de los problemas de los jóvenes. Journal of Research on Adolescence, 21(1): 34-46.
  5. Farrington, D. y Baldry, A. (2010). Factores de riesgo individuales para el acoso escolar. Journal of Aggression, Conflict and Peace Research, 2(1): 4-16.
  6. Evans, C. B. R., Smokowski, P. R., Rose, R. A., Mercado, M. C. y Marshall, K. J. (2018). Experiencias continuadas de acoso, salud mental y conductual de los adolescentes y logros académicos: un modelo integrado de la conducta del perpetrador, la víctima y el espectador. Journal of Children and Family Studies. [primero en Internet] doi: 10.1007/s10826-018-1078-4.
  7. David-Ferdon, C., Vivolo-Kantor, A. M., Dahlberg, L. L., Marshall, K. J., Rainford, N. y Hall, J. E. Un paquete técnico completo para la prevención de la violencia entre jóvenes y los comportamientos de riesgo asociados (versión en inglés). Atlanta, GA: Centro Nacional para la Prevención y Control de Lesiones, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades; 2016.
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