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Ciberacoso parte 2: lo que pueden hacer los padres

9 de ene., 2018|Por: Julie Baron, LCSW-C
Publicado en: Prevención Ciberacoso
Etiquetas: Padres

Anticipe posibles problemas o riesgos con su hijo

Tener conversaciones sobre el uso del teléfono y el ciberacoso antes de que surjan los problemas puede establecer las pautas de que eres receptivo y serás reflexivo, en caso de que lo necesite. Recuerde que si sus hijos no acuden a usted cuando las cosas van mal, no hay nada que pueda hacer. Defina las posibles situaciones de ciberacoso para que sepan cuándo llegó el momento de buscar ayuda (p. ej., los amigos los molestan, alguien les envía un mensaje acosador o amenazante o les piden que envíen una imagen o mensaje de texto explícito). Hágales saber que, incluso aunque sientan que hicieron algo mal o rompieron alguna regla, independientemente del uso en línea, pueden acudir a usted y los escuchará para que, juntos, puedan encontrar una solución o respuesta razonable. (Entonces, ¡debe atenerse a esto!). Si alguien está lastimando a sus hijos, usted querrá que busquen su ayuda, incluso si hicieron algo mal o tuvieron falta de juicio. Pueden lidiar con esa parte luego, por separado.

Pregúntele a sus hijos por qué podrían evitar contarle que están sufriendo ciberacoso. Escuche su opinión. Es fundamental. Luego, asegúreles que los apoyará, actuará de manera justa y tomará decisiones cuidadosas en base a lo que cree que es lo mejor para ellos. Curiosamente, los adolescentes afirman que los dos factores que les impiden contarles a sus padres cuando se sienten acosados o incómodos en cuanto a una interacción o una publicación en línea son: 1) creen que sus padres les quitarán sus dispositivos electrónicos y 2) los padres/adultos intervendrán sin consultarles y empeorarán la situación.

Madre e hija leen desde una tableta

Manténgase al tanto de su uso de la tecnología y sus interacciones en línea

Cuando note que sus hijos están utilizando sus teléfonos o computadoras, pregúnteles, en tono neutral o curioso, qué están haciendo o con quién están hablando. Es importante sentar las bases utilizando verificaciones generales, en especial con los adolescentes que fácilmente pueden sentir que está siendo demasiado entrometido. En realidad, usted está haciendo que se sientan cómodos para hablarle cuando realiza este proceso de a pasos.

Si su hijo está feliz por algo que ve, lee o encuentra divertido en su teléfono, obsérvelo y pregúntele. Pregúntele qué es tan divertido o qué lo hace sonreír. Luego, verifíquelo. Para lo opuesto, pregúntele qué lo molesta o enoja. Utilice observaciones como: "pareces molesto después de ver tu teléfono". Inicie una conversación sobre lo que está ocurriendo. Resista la necesidad de arreglar o resolver el problema con demasiada rapidez. Solo escuche, acepte sus sentimientos y hágale saber que está allí para brindarle apoyo. Advertencia: ¡es algo difícil de hacer y lleva mucha práctica!

Hable sobre el uso de la tecnología con regularidad. Si su hijo responde con monosílabos o irritación, no reaccione. Vuelva a intentarlo en otro momento, pero no se dé por vencido.

Utilice un tono curioso cuando realice preguntas, refrene el juicio y permita que le enseñen sobre su experiencia en línea. Por ejemplo, hacer preguntas más generales sobre cómo funcionan los sitios o con quién están hablando, en lugar de preguntarle sobre sus conversaciones personales, hará que se sientan más cómodos para abrirse con usted. Tener una comunicación abierta con sus hijos llevará un largo proceso cuando se lidia con algo posiblemente dañino, como el ciberacoso.

Editado por Steffie Rapp, especialista en justicia juvenil, Oficina de Programas Judiciales, Departamento de Justicia de EE. UU. y miembro de la junta editorial de StopBullying.gov.

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