Sendero de navegación

  • Imprimir Imprimir
  • Compartir Comparta en Facebook Comparta en Twitter Comparta...

Trastorno de Apetito Desenfrenado (BED, siglas en inglés)

12 de mayo de 2015|Por: Chevese Turner, fundador, presidente y CEO de The Binge Eating Disorder Association, y Steffie Rapp, especialista en justicia juvenil, Oficina de Programas Judiciales, Departamento de Justicia de EE. UU. y miembro de la junta editorial de StopBullying.gov
Publicado en: Factores de riesgo

Llegó la hora de que todos los integrantes de mi clase de 6° grado hicieran fila en el gimnasio de la escuela para que la enfermera realizara las mediciones anuales de peso y altura. Sentía cómo mi estómago se revolvía, porque si mis experiencias pasadas me habían enseñado algo era que debía prepararme a sufrir el acoso de mis compañeros una vez que se diera a conocer mi peso.

Así fue. Nada más se anunció mi peso oí risitas y murmullos. Tanto en los pasillos como en las salas de clase me llamaban "ballena", "heavy chevy" (un juego de palabras con la versión abreviada de mi nombre) y "vaca". Hasta mis mejores amigos me decían esos apodos cuando jugábamos en el patio de la escuela.

Aunque esto pasó hace unos 40 años lo recuerdo como si hubiese sido hoy, como si las palabras estuviesen grabadas permanentemente a fuego en mi piel.

Me acuerdo también que volvía a casa conteniendo las lágrimas y subiendo las escaleras con desgano, para meterme en mi cuarto. Cerraba la puerta y quitaba una tabla del piso que estaba floja junto a mi cama. ¡Y ahí estaba! Mi escondite secreto de golosinas. El botín secreto que hacía desaparecer todo mi sufrimiento. O, por lo menos, eso creía.

Acoso por el peso corporal y trastorno por atracón

Ahora sé que se trataba de una conducta que, según varios estudios han revelado, tiene una consecuencia devastadora para una víctima del acoso: los atracones de comida. Crecí con ese trastorno de conducta sin saber de qué se trataba, por qué lo hacía o cómo parar. Not knowing binge eating disorder (BED) is a complex psychiatric disorder with countless risk factors, signs and symptoms, and potential accompanying physical and psychological complications (called co-morbidities)-and that bullying can be a contributing factor.

El acoso tiene consecuencias muy graves. Según los estudios, cualquier tipo de acoso, en especial el acoso por el peso corporal, genera una mayor cantidad de casos de baja autoestima, incorrecta percepción de la imagen corporal, aislamiento social, trastornos alimenticios y bajo desempeño académico.

Los niños y adolescentes con sobrepeso pueden ser víctimas de varias formas de acoso, que pueden incluir fuerza física, insultos y comentarios despectivos, ser ignorado o excluido, o bien blanco de las burlas.

El estudio realizado por la Dra. Rebecca Puhl, Subdirectora del Yale Rudd Center on Food Policy and Obesity, reveló:

  • Ser blanco de burlas por el peso corporal provocará el BED durante un período de cinco años, según el seguimiento tanto de hombres como mujeres que tuvo en cuenta tanto la edad como el grupo racial o étnico y el nivel socioeconómico.
  • El trato discriminatorio por parte de los compañeros está relacionado directamente con el sobrepeso.
  • El 64 % de participantes en programas de pérdida de peso dijo haber sido víctima de trato discriminatorio por su peso corporal.
  • Un tercio de las chicas y una cuarta parte de los chicos reconocieron haber sido objeto de burla por su peso corporal por parte de sus compañeros, pero los índices de prevalencia aumentan alrededor de un 60 % entre los estudiantes con mayor sobrepeso.
  • El 84 % de los estudiantes notó que a los estudiantes percibidos como obesos se les llama por apodos o son blanco de burla durante las actividades físicas.

El acoso es traumático y puede causar trastorno por atracón

El acoso por el tamaño corporal puede tener un mayor impacto negativo sobre esta población vulnerable. Sabemos que el BED tiene el índice más alto de traumas de todos los trastornos alimenticios. Es decir, las personas con trastorno por atracón han vivido experiencias traumáticas en algún momento de sus vidas. Los tipos de trauma incluyen abuso sexual, físico y emocional, un divorcio o muerte y, por supuesto, el acoso.

El trauma no tiene por qué ser sumamente severo para causar efectos catastróficos duraderos en la salud física, social y psicológica de una persona.

Las personas corpulentas sufren traumas a diario, ante el asedio de actitudes negativas y mensajes sobre el peso desde todos los ángulos: en los medios de comunicación, el hogar, la escuela y el trabajo y hasta en los consultorios médicos. This increases stress and leads to internalized weight stigma, which further entrenches disordered eating patterns.

¿Qué podemos hacer al respecto?

Hay varias cosas que pueden hacerse para ayudar a acabar con el acoso por el peso corporal y de otro tipo.

Publicación anteriorCaída de los índices del acoso
Próxima publicaciónEl acoso se mete en la piel: efectos del acoso en la salud de los niños y los adolescentes